Pepe Rey's profileEspacio de Jose A. Rey G...PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    October 27

    Don Juan Tenorio

    El personaje de Don Juan Tenorio, popularizado por la obra teatral de José Zorrilla, se ha convertido en universal y simboliza al galanteador insaciable que realiza las más atrevidas aventuras, con desprecio de la vida, para lograr el objeto de sus afanes amorosos. Tenorio, según el Diccionario de la Lengua Española de La Real Academia, es sinónimo de galanteador y pendenciero.

    Por dondequiera que fui

    la razón atropellé,

    la virtud escarnecí,

    a la justicia burlé,

    y a las mujeres vendí.

    Yo a las cabañas bajé,

    yo a los palacios subí,

    yo los claustros escalé,

    y en todas partes dejé

    memoria amarga de mí.

    Ni reconocí sagrado,

    ni hubo ocasión ni lugar

    por mi audacia respetado;

    ni en distinguir me he parado

    al clérigo del seglar.

    A quien quise provoqué,

    con quien quiso me batí,

    y nunca consideré

    que pudo matarme a mí

    aquel a quien yo maté.

     

    DON JUAN: Que os hallabais

    bajo mi amparo segura,

    y el aura del campo pura

    libre por fin respirabais.

    ¡Cálmate, pues, vida mía!

    Reposa aquí, y un momento

    olvida de tu convento

    la triste cárcel sombría.

    ¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,

    que en esta apartada orilla

    más pura la luna brilla

    y se respira mejor?

    Esta aura que vaga llena

    de los sencillos olores

    de las campesinas flores

    que brota esa orilla amena;

    esa agua limpia y serena

    que atraviesa sin temor

    la barca del pescador

    que espera cantando al día,

    ¿no es cierto, paloma mía,

    que están respirando amor?

    Esa armonía que el viento

    recoge entre esos millares

    de floridos olivares,

    que agita con manso aliento;

    ese dulcísimo acento

    con que trina el ruiseñor

    de sus copas morador

    llamando al cercano día,

    ¿no es verdad, gacela mía,

    que están respirando amor? Y estas palabras que están

    filtrando insensiblemente

    tu corazón ya pendiente

    de los labios de don Juan,

    y cuyas ideas van

    inflamando en su interior

    un fuego germinador

    no encendido todavía,

    ¿no es verdad, estrella mía,

    que están respirando amor?

    Y esas dos líquidas perlas

    que se desprenden tranquilas

    de tus radiantes pupilas

    convidándome a beberlas,

    evaporarse, a no verlas,

    de sí mismas al calor;

    y ese encendido color

    que en tu semblante no había,

    ¿no es verdad, hermosa mía,

    que están respirando amor?

    ¡Oh! Sí, bellísima Inés

    espejo y luz de mis ojos;

    escucharme sin enojos,

    como lo haces, amor es:

    mira aquí a tus plantas, pues,

    todo el altivo rigor

    de este corazón traidor

    que rendirse no creía,

    adorando, vida mía,

    la esclavitud de tu amor.

     

    DOÑA INÉS: Callad, por Dios, ¡oh, don Juan!,

    que no podré resistir

    mucho tiempo sin morir

    tan nunca sentido afán.

    ¡Ah! Callad por compasión,

    que oyéndoos me parece

    que mi cerebro enloquece

    se arde mi corazón.

    ¡Ah! Me habéis dado a beber

    un filtro infernal, sin duda,

    que a rendiros os ayuda

    la virtud de la mujer.

    Tal vez poseéis, don Juan,

    un misterioso amuleto

    que a vos me atrae en secreto

    como irresistible imán.

    Tal vez Satán puso en vos:

    su vista fascinadora,

    su palabra seductora,

    y el amor que negó a Dios.

    ¡Y qué he de hacer ¡ay de mí!

    sino caer en vuestros brazos,

    si el corazón en pedazos

    me vais robando de aquí?

    No, don Juan, en poder mío

    resistirte no está ya:

    yo voy a ti como va

    sorbido al mar ese río.

    Tu presencia me enajena,

    tus palabras me alucinan,

    y tus ojos me fascinan,

    y tu aliento me envenena.

    ¡Don Juan! ¡Don Juan!, yo lo imploro

    de tu hidalga compasión:

    o arráncame el corazón,

    o ámame porque te adoro.

     

     

    October 10

    12 de octubre

    Suspiros De España   (Maestro Antonio Alvarez Alonso)

    Siento En Mi, Triste Emoción  
    Me Voy Sufriendo Lejos De Ti  
    Y Se Desgarra Mi Corazón  
    Nunca El Sol Me Alumbrará  
    Que En El Vergel De España Mi Amor

       Como Una Flor, Siempre Estará  
    Dentro Del Alma Te Llevaré  
    Cuna De Gloria, Valentía Y Blasón  
    spaña, Ya Nunca Más Te He De Ver  
    De Pena Suspira Mi Corazón.  
    Su Con El Viento Llega A Sus Pies  
    Este Lamento De Mi Amargo Dolor  
    España Devuélvelo Con Amor  
    España De Mi Querer  
     
    Siento En Mi, Triste Emoción  
    Me Voy Sufriendo Lejos De Ti  
    Y Se Desgarra Mi Corazón.  
    Nuca El Sol, Me Alumbrará.  
     
    Ya Nunca Más Tu Suelo Veré,  
    Lejos De Ti, De Pena Moriré.  
     
    España Mía,  
    Ya No Te Miro  
    Tu Eres Mi Guía,  
    Por Ti Brota Mi Suspiro  
    Tu Eres Toda Mi Alegría  

     

    October 08

    ANIVERSARIO LEPANTO

     

     

     

    La batalla de Lepanto (1571):
    La armada aliada estaba formada por 70 galeras españolas (sumadas las propiamente hispanas con las de
    Nápoles, Sicilia, y Génova), 9 de Malta, 12 del Papado y 140 venecianas. Los combatientes españoles sumaban 20.000, los del Papa 2.000 y los venecianos 8.000. La flota estaba confiada teóricamente a Juan de Austria y dirigida efectivamente por jefes experimentados como Gian Andrea Doria y los catalanes Juan de Cardona y Luis de Requesens. Marco Antonio Colonna, condestable de Nápoles y vasallo de España, era el almirante del papa. Las naves venecianas estaban al mando de Sebastián Veniero.

     

    El combate (7 de octubre de 1571):
    Al alba del día 7 la flota cristiana estaba situada en las islas Equínadas. Poco después avistaron a la turca adelantándose hacia la boca del golfo de Lepanto. Alí estaba al mando de 260 galeras y contaba con las naves del
    corsario argelino Luchalí. A las diez de la mañana las escuadras se hallaron frente a frente. Cerca del mediodía la galera del Amirante Alí Bajá disparó el primer cañonazo. Alí concentró el esfuerzo sobre las galeras venecianas, que suponía menos aguerridas. El primer ataque turco fue neutralizado por Barbarigo, que fue herido de muerte.

    Durante dos horas se peleó con ardor por ambas partes, y por dos veces fueron rechazados los españoles del puente de la galera real turca; pero en un tercera embestida aniquilaron a los jenízaros que la defendían y, herido el almirante de un arcabuzazo, un remero cristiano le cortó la cabeza. Al izarse un pabellón cristiano en la galera turca arreciaron el ataque las naves cristianas contra las capitanas turcas que no se rendían; pero al fin la flota central turca fue aniquilada. (Marqués de Lozoya)

    En la galera Marquesa combatió Miguel de Cervantes con gran valor. Tenía entonces veinticuatro años y continuó combatiendo después de ser herido en el pecho y en el brazo izquierdo, que le quedaría inútil. El consejo de don García de Toledo de recortar los espolones hizo más eficaz el empleo de la artillería. La arcabucería española resultó decisiva en el combate cuerpo a cuerpo causando gran número de bajas. En muchas de las galeras turcas los cautivos cristianos se rebelaron en lo más recio del combate. Fue un galeote cristiano quien cortó la cabeza del almirante Alí con su hacha de abordaje. Sólo 50 de las 300 naves turcas pudieron escapar. El argelino Luchalí combatió con fortuna en el ala derecha y logró escapar hacia la costa de Morea. La persecución que llevó a cabo Bazán cesó al caer la tarde sin conseguir darle alcance.